domingo, 23 de octubre de 2016
DÍA:1 Quim Iriarte
Hola, buenos días acabo de llegar a Francia, (París) son las 10 de la mañana y voy a ir a una cafetería del aeropuerto a almorzar algo.
Al acabar de almorzar he salido del aeropuerto y he cogido un taxi para que me llevara al hotel Timotel Blanche Fontaine. Ja he vaciado la maleta y me dispongo a salir por las calles de la bonita París.
Ahora me encuentro en un restaurante parisino, estoy hambriento después del paseo.
Francia tiene unas calles muy bonitas y muy distintas a las de Barcelona.
Me acaban de traer el primer plato,plato que tenía muchas ganas de probar ya que muy típico aquí en París es el Quiche Lorraine, mmm...la primera cucharada estaba buenísima,y de postre me pedi un helado de chocolate blanco.
Estaba todo buenísimo, me voy al hotel a descansar y me pondré la alarma a las 5 de la tarde para ir a la Torre Eiffel.
Me he levantado muy cansado, me voy a dar una ducha e iré a la Torre Eiffel ya que la quiero ver de noche por que es mas bonita.
He encontrado un restaurante que tiene un plato con muy buena pinta se llama la foie gras en la región de Alsacia, me ha enamorado a primer vista.
He llegado al hotel el día ha sido magnífico,cuando llegué fui a visitar la zona donde estaba mi hotel y comí en un restaurante buenísimo, después fui a descansar en el hotel,después me duché y fui a la Torre Eiffel. La Torre Eiffel, me llamó mucho la atención ya que mide 300 metros.
Este fue el primer día en París un día insuperable.
DÍA 2: Catherine Silva
¡Buenos días chicos!
Me acabo de levantar, gracias al ruidoso timbre de la alarma de mi teléfono móvil, el cual marca las 9:17 de la mañana. Estoy preparado para salir. Hoy mi ruta es la Basílica del Sacré Cœur. Voy vestido con una camisa amarilla, unos pantalones un poco desgastados y unas zapatillas cómodas para caminar, hoy será un gran día. Llevo colgada una mochila en mi hombro por si pasara alguna emergencia. Salgo del hotel en el cual me estoy hospedando, El Hotel Blanche Fontaine. El sol en París deslumbra alegría y tranquilidad, admiro las bonitas vistas que me ofrece un maravilloso día en París. Tengo diferentes maneras de ir a la Basílica como ir en metro, autobús o caminando. Elijo ir a pie porque el móvil me dice que me encuentro a 20 minutos de la Basílica y aprovecho para dar un paseo y visitar algunas calles y así conocer más profundamente la ciudad. He pasado la calle Rue Pierre Fontaine y ahora mismo me encuentro en la calle Rue Lepic, cada calle en la que paso hay restaurantes, cafeterías y panaderías. Francia a parte de su belleza se caracteriza por su amplia gastronomía. Las casas de la calle Rue Tourlaque no son tan grandes como las de la ciudad de Barcelona, donde yo vivo. Son un poco más pequeñas, sus ventanas son blancas y de madera, y sus pequeños balcones de color negro son clásicos sacados como de una película antigua. La calle Rue Caulaincourt es una calle amplia y con grandes árboles verdes que te dan la sensación de estar como en un gran bosque. Acabo de llegar a la calle Rue Azais y sé que estoy muy cerca de la Basílica porque la multitud de gente se empieza a aglomerar en las calles. Una guía turística me está esperando para explicarme la historia de la Basílica, su nombre es Charlotte. Tengo dos maneras de llegar a la Basílica, la primera es mediante unas largas y amplias escaleras y la siguiente es subir mediante un funicular. Para subir al funicular, tengo que comprar una tarjeta que cuesta 14,80€. Decido subir en funicular para admirar un poco más el paisaje, las vistas desde allí arriba son extraordinarias. Cuando ya estoy arriba, veo a una masa de gente mirando la preciosa Basílica, hay malabaristas, cantantes y mimos que le dan a la Basílica un tono más de alegría y humor. Admiro la gran Basílica que ven mis ojos, es enorme. Es tan grande que mi mente aún lo asimila. Sus características son sus grandes estatuas de caballeros, con sus caballos de una tonalidad azul, su altura 130 metros, su fachada tiene tres arcos amplios que lo distinguen con grandes puertas de bronce, los relieves del pórtico explican algunos pasajes de la Biblia. En la fachada se distinguen algunas representaciones de Jesús y la Virgen María. La piedra en la que está construída es piedra blanca y cuando llueve parece como si la lluvia fuera de color blanco, todo esto me lo explica Charlotte. Cuando entramos al interior de la Basílica, me quedo embobado por la inmensidad de la Basílica, sus estructura, su planta y sobretodo su gran campana porque es una de las campanas más grandes de toda Europa. Me despido de Charlotte y me dirijo a un restaurante cercano a la Basílica, el restaurante Au Petit Creux. El restaurante tiene unas sillas de diferentes colores, es muy bonito. Le pido a la camarera que me traiga de primer plato un Cassoulet, de segundo plato un Ratatouille y de postre unos macarons. El precio de todo este menú son 42,50€. Antes de irme al hotel a descansar, quiero ir al muro de los te quiero (Le mur des je t'aime).
Cuando llego al muro, me quedo fascinado al ver ese muro lleno de letras que significan dos palabras y ocho letras. Es un muro lleno de amor y romanticismo que por eso se le considera a París la ciudad del amor. Aún no es muy tarde, así que decido irme a una galería de arte cercana del muro. El paseo hacia allí no es muy largo así que me limito a observar a la gente parisina que parece muy amable. Cuando llego a la galería Casart pago la entrada que es de 7,50€.
Me encanta observar el arte ya que desde pequeño siempre me ha encantado la pintura. Miro los cuadros que hay en la galería, las pinceladas que presentan los cuadros me cautiva al instante. Salgo de la galería a las seis de la tarde y me dirijo a una cafetería cercana para poder merendar un café con leche y los famosos croissants. Estoy llegando a la cafetería Le Saint Jean donde según Charlotte preparan unos deliciosos croissants, Charlotte estaba en lo cierto porque me han encantado, el sabor es exquisito. Decido volver caminando hacia mi hotel, hoy ha sido un día muy largo y agotador. Ya son las siete y media cuando llego al hotel. Desde mi ventana puedo observar París de noche, ¡es tan espectacular la vista desde aquí! Espero que vosotros estéis disfrutando tanto como yo este viaje.
¡Hasta mañana chicos!
DÍA 3: Gerard Barrachina
Buenos días, acabo de levantarme, son las 8.30. El plan que tengo preparado para hoy es desayunar e ir directo al Museo del Louvre. Tengo pensado estar allí hasta la hora de comer. Tras la comida, por la tarde quiero ir a Eurodisney ya que tengo muchas ganas de ir, es mi sueño desde pequeño.
Ahora me ducharé y bajaré a desayunar. Ahora mismo me encuentro en el autobús dirección al Louvre. ¡El desayuno estaba muy rico!, con el estómago lleno se ven las cosas mejor. Me han dicho que en el Louvre podré ver a la Gioconda, La Venus de Milo, Las bodas de Caná, Código de Hammurabi y la coronación de Napoléon. ¡Buahh!, ya he visitado el Louvre, ha sido una experiencia impresionante y he descubierto cosas increíbles, ¿sabíais que el Louvre se inauguró en 1973? También he descubierto que la Gioconda se pintó entre 1903 y 1919 y que el cuadro de la Virgen de las rocas que es un cuadro que me ha encantado se pintó entre 1483 y 1486 por Leonardo Da Vinci. Ahora iré a buscar un restaurante para comer e iré a Eurodisney después. Ya he acabado de comer y espero el autobús, estoy lleno, me he comido un crep de jamón y queso que era muy grande y me ha llenado mucho pero bueno...Ya he llegado, Eurodisney es muy grande, no sé si me dará tiempo a verlo todo pero al menos podré decir que he estado en Eurodisney. Son las 10.00 de la noche y ya estoy en el hotel, he cenado una pizza de jamón y queso en un restaurante donde el trato ha sido excepcional, me he duchado, voy a escribir un rato y para el sobre. Eurodisney es muy grande y me ha encantado, era como lo soñé, la pena es que no me ha dado tiempo de verlo todo porque lo cerraban a las 9.00. Esto ha sido todo por hoy, mañana más y mejor. ¡Buenas noches! sábado, 22 de octubre de 2016
Estamos en el cuarto día de mi viaje a París, hoy lo que tengo pensado hacer es ir a desayunar después a Notre Dame, a comer y por la tarde ir a Saint Chapelle.
He desayunado y el cruasán está muy bueno, salgo del hotel y me dirijo hacia Notre Dame para ir, tengo que coger el metro y parar en la parada de Notre Dame, ya he llegado, es una iglesia muy bonita por dentro y por fuera con mucha altura, 96 metros. He cogido la guía con un grupo de españoles somos 13 personas, hay una familia con 3 hijos que son muy amables, me lo he pasado muy bien, ahora es la hora de comer voy a un de los restaurantes que me recomendó la recepcionista del hotel, que es uno de los que tiene más prestigio en París, tiene las tres estrellas Michelín, he comido de primero macarrones con queso, de segundo una chuleta de ternera y como no de postre una crep. He acabado de comer y Me dirijo hacia la Sainte Chapelle una iglesia muy bonita por sus ventanales que al entrar la luz del sol se refleja en el cristal de color el mejor momento para ver la luz es por la tarde. Cojo un taxi y me voy para el hotel. Ha sido un día relajado he tenido tiempo para visitar lo que había planificado. Hasta mañana. ¡Adiós chicos!
DÍA 5: Michelle Gónzalez
Buenos días chicos, ya es mi quinto día en París, es decir, el penúltimo, así que lo aprovecharé al máximo, de momento, me he levantado a las 6 de la mañana para ir a correr, no tengo un trayecto fijo para realizar, así que he decidido perderme por las calles de París, ya llevo media corriendo y he llegado al Barrio Latino de París, el cual me gustaría visitar esta tarde, así que al llegar al hotel me informaré sobre este.
Ahora me estoy duchando y como estoy algo cansado, después de comer me echaré una pequeña siesta de media hora.
Bueno chicos, me acabo de levantar, así que me voy a arreglar y emprenderé la ruta hacia el Barrio Latino de París, no tengo tiempo para buscar información sobre este barrio, así que dejaré que sus calles me sorprendan, no hay más tiempo que perder chicos, vamos allá.
Impresionante amigos, acabo de llegar a este maravilloso lugar y me he quedado estupefacto al ver estas calles tan bonitas y tan coloridas.
También he visto un restaurante el cual me ha llamado bastante la atención así que daré una vuelta y volveré para cenar en él.
Hola chicos, me encuentro en el Panteón de París, que es un imponente edificio neoclásico en el que reposan para la eternidad algunos de los personajes más ilustres de Francia, como Voltaire, Rousseau, Victor Hugo o Marie Curie.
Este edificio es precioso, compartiré una foto con vosotros para que podáis contemplar este arte.
Ya son las 20:30 de la noche y ya me empieza a entrar el hambre, cuando acabe de cenar os contaré que tal me ha ido.
Bueno chicos, ya he acabado, estoy más que lleno, la atención ha sido excelente y los platos ya ni os cuento... Me he comido de primero una sopa, en París se le llama sancocho, está hecha de plátano cocinado con carne, de segundo he pedido una bandeja paisa, que está hecha de frijoles con arroz, huevo frito, chorizo y plátano frito y por último pero no menos importante ¡El postre! algo ligero porque ya estaba lleno, un jugo natural de mango con leche y azúcar. Aquí os comparto una foto de la bandeja paisa.
Todo riquísimo... Ahora estoy en la cama del hotel... Enseguida me iré a dormir ya que ha sido un día muy largo y mañana tengo que estar bien descansado para aprovechar mi último día en esta maravillosa ciudad.
viernes, 21 de octubre de 2016
DÍA 6: Rubén Jiménez
Hoy, el último día de mi viaje a París, me despierto a las 8 de la mañana. Tengo muchas ganas de visitar París, ya que es el último día y no sé cuándo podré volver. Voy a desayunar un cruasán con un zumo de naranja.
El olor de los cruasanes inunda la sala, lo que es muy agradable. Bajo por el ascensor pensando en el día de hoy. Salgo del hotel y me dirijo hasta el VIII distrito de París. Decido ir andando y durante el camino solo puedo pensar en el Arco de Triunfo, el arco de triunfo más famoso del mundo. Voy por la avenida de los campos Elíseos. Me voy parando durante los 1910 metros de la principal avenida de París.
Me fijo en que es una avenida muy transitada y tiene mucha decoración. Me gusta pensar que por aquí pasan los ciclistas del Tour de Francia en su última etapa. Me impacta pensar que se creó en 1640. Entro en una tienda de recuerdos y decido comprar un llavero del arco de Triunfo. Mientras pago, recuerdo que el nombre de los campos Elíseos proviene de la mitología griega y significa un lugar equivalente al paraíso cristiano. Después de unos maravillosos minutos por fin llego al Arco de Triunfo, en la plaza de Charles de Gaulle. Al verlo de cerca me impresionan sus 50 metros de altura y su anchura de 45 metros. Paso por un paso subterráneo y llego hasta la base del arco.
Cuando salgo me impacta la tumba del soldado desconocido, que lleva ahí desde 1921 y representa a los soldados desaparecidos de la primera guerra mundial. Antes de subir, decido ir a comer. Voy a un restaurante de los campos Elíseos, la Maison de l’Aubrac. Al llegar, me siento en una mesa y le pido al camarero una comida tradicional francesa: una ensalada, un pollo asado con cebollas francesas, una degustación de quesos, entre ellos el Valençay o el Epaisses de Bourgogne y finalmente una pieza de fruta. Todo está buenísimo. Salgo del restaurante y voy al Arco de Triunfo. Pago la entrada y subo los 286 escalones hasta la terraza. Allí las vistas son impresionantes. Después de unos minutos contemplando el paisaje decido bajar. Vuelvo caminando al hotel Timhotel Blanche Fontaine. Al llegar recojo mis maletas y salgo a la calle. Allí pido un taxi para que me lleve al aeropuerto de Orly.
Durante el camino el conductor me pregunta cómo ha ido el viaje. Al llegar al aeropuerto, enseño mis billetes, paso el control de seguridad y espero a que llegue el avión. Mientras lo hago, leo una revista sobre París. Cuando llega el avión, me subo. Durante la hora y cuarenta minutos y cinco minutos del viaje pienso en París. Al llegar a mi ciudad me siento feliz de volver, pero con ganas de volver a ver París.
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